domingo, 24 de abril de 2016

La reflexión del reflejo


       Los mechones salidos de mi coleta acuden con rapidez hacia mi cara, sin ser conscientes de mi incomodidad. Sin embargo, me olvido de ellos al apreciar la mueca que se expande desde mis labios hasta el espejo que me observa. Hay algo en mi mirada que me asombra, ¿esta soy yo? Nunca me había fijado en los pequeños agujeros que se me forman sobre las mejillas. Más bien nunca me había mirado, nadie lo había hecho.

     A lo largo de la vida todo el mundo acaba teniendo una historia que contar, vivencias llenas de alegría, tristeza y amor. Pero también hay gente como yo, gente que no vive las cosas, que simplemente las observa y decide continuar a la espera de que algo pase. Y, aunque ese algo nunca llegue a suceder, no levanta cabeza, ni siquiera intenta cambiar, simplemente se deja hundir y acaba sumergida en lo que desde un principio le pareció su último hogar.


    Por eso, al mirarme directamente me digo a mi misma que no seré alguien más, un sueño más, que simplemente seré yo.



2 comentarios:

  1. Me encantan tus relatos, soy fiel seguidor/a tuya, no dejes de escribir, porque tengo claro que personas como tú llegarán alto, ya que este don no lo tiene todo el mundo. Tienes todo mi apoyo.
    Un saludo

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    1. Muchas gracias, palabras como las tuyas me motivan para seguir escribiendo. Gracias:)

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